Últimas denuncias
La Asociación de Derechos Humanos de Extremadura denuncia a la Conferencia Episcopal
a Asociación de Derechos Humanos de Extremadura, Adhex, interpuso en el mes de febrero de 2004 una denuncia contra la Conferencia Episcopal Española, en la figura de su presidente, Monseñor Rouco Varela, por el Directorio Pastoral Familiar elaborado por la misma a finales del año 2003.
sta denuncia fue formulada ante los Juzgados cacereños, concretamente ante el Juzgado de Instrucción nº 5 de Cáceres que, posteriormente se inhibió de la denuncia y ésta pasó al Juzgado Decano de Madrid. Esta denuncia se encuentra, actualmente, en el Juzgado de Instrucción nº 37 de Plaza de Castilla en Madrid, en Diligencias Previas.
esde Adhex confiamos en que el Ministerio Fiscal vea como constitutivo de delito aquellas declaraciones que sobre la violencia de género, la homosexualidad o el divorcio se vertían.
on respecto a la homosexualidad desde la Conferencia se tilda como “drama humano” del que hay que proteger a la familia, a los niños y a los jóvenes. De este modo, para la Conferencia no hay personas con tendencias homosexuales sino personas “confundidas” a las que el Estado debe ayudar a encontrar el camino correcto, que no es otro que el de ser heterosexual y católico.
demás recomiendan negar todo tipo de derechos a los homosexuales, derechos que “per se” viene recogidos en la Constitución española que proclama que todos “los españoles son iguales ante la ley sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra opinión o cualquier condición o circunstancia personal o social”.
nuestro entender estas manifestaciones retrógradas se convierten en una auténtica apología de la homofobia e incitan a que la sociedad discrimine a todas aquellas personas o manifestaciones que pertenecen a la esfera y al ámbito personal e individual de cada persona.
La Asociación de Derechos Humanos de Extremadura denuncia el racismo institucional del Ayuntamiento de Navalmoral
l alcalde moralo se niega a cumplir los baremos de la Junta de Extremadura para no dar viviendas sociales a nueve familias de inmigrantes
a Asociación de Derechos Humanos de Extremadura quiere denunciar públicamente la actitud del alcalde moralo, Rafael Mateos, que se niega a cumplir con el Decreto que sobre la adjudicación de viviendas promovidas por la Junta de Extremadura, está en vigor desde diciembre del año 2000. Este decreto regula la adjudicación de viviendas sociales promovidas por la Junta y cuya adjudicación corre a cargo de los Ayuntamientos en cuyas localidades se promociona las mencionadas viviendas.
n el caso de Navalmoral de la Mata, salieron a concurso público un total de 12 viviendas de las que 9 han sido otorgadas por la Comisión Local de Vivienda del propio Ayuntamiento moralo, según el baremo que estipula este decreto regional, a familias de origen magrebí, y cuya lista provisional ha sido aprobada por la Comisión Regional de Vivienda de la Junta de Extremadura, el pasado 14 de mayo del presente año.
a propuesta de adjudicaciones provisionales a la Comisión Regional, para su posterior aprobación, es realizada por la Comisión Local del Ayuntamiento, en este caso de Navalmoral de la Mata. Esta Comisión Local está formada por el alcalde, el concejal delegado de Vivienda, un representante de cada partido con representación en el Ayuntamiento, un representante de cada una de las centrales sindicales, dos representantes de las asociaciones de vecinos de la localidad, dos concejales designados por el Pleno de la Corporación de forma proporcional, un trabajador social y un número de solicitantes de viviendas, igual al de vocales, elegidos mediante sorteo público.
ara la adjudicación de estas viviendas hay que regirse por un baremo y unos determinados requisitos contenidos en el Decreto de diciembre de 2000 de la Junta de Extremadura sobre adjudicación de viviendas promovidas por la mencionada Junta. Algunos de estos requisitos son, entre otros, vivir en la localidad con una antigüedad de tres años con anterioridad a la solicitud de la vivienda, el número de hijos bajo tutela, o los ingresos económicos. Estas viviendas no se han adjudicado a inmigrantes por el hecho de ser inmigrantes sino que cumplen con los requisitos regulados según decreto.
Actitud racista y xenófoba
l Alcalde moralo no le ha gustado la adjudicación que esa Comisión Local ha realizado porque no quiere “asumir la responsabilidad de entregar esas viviendas a ciudadanos magrebíes” y por lo tanto podría incurrir en una ilegalidad al negarse a cumplir un Decreto regional destinado a favorecer a todas aquellas familias y personas que se encuentren en situación de desamparo y precariedad social, sin distinción de su nacionalidad.
esde la Asociación de Derechos Humanos de Extremadura no podemos dejar de sorprendernos por estas declaraciones racistas y xenófobas del alcalde de una localidad donde, cada vez más, los inmigrantes desean una normalización completa de su vida y cuyo primer paso para la integración plena, aparte del trabajo, tiene que ser el poder disponer de una vivienda digna.
o sólo son racistas estas declaraciones y la actitud del primer edil moralo, sino que son un ataque contra los derechos humanos en general y contra los principios constitucionales de no discriminación por razón de nacionalidad, raza o religión, amén del incumplimiento más absoluto del principio constitucional de poder disponer de una vivienda digna.
Que nueve familias inmigrantes hayan sido las beneficiarias de estas viviendas no quiere, en ningún caso, manifestar que no haya familias autóctonas en situación de precariedad social sino que, amparándose en unos baremos estipulados según un decreto basado en situación económica, familiar, etc, estas familias extranjeras pueden encontrarse en una situación más complicada que las anteriores.
Irresponsabilidad política
juicio de Adhex estas declaraciones constituyen una auténtica irresponsabilidad política por parte del alcalde de Navalmoral por las consecuencias tan imprevisibles que pueden generar unas declaraciones tan poco afortunadas como las realizadas que pueden llevar al enfrentamiento de dos comunidades, la autóctona y la inmigrante, que llevan demostrando desde hace años que son capaces de convivir en armonía.
abría que recordarle al señor Mateos que los inmigrantes no vienen a nuestro país para ir a las playas de Benidorm o a la feria de abril de Sevilla. Vienen a trabajar, a buscarse un futuro digno que en su país no existe, vienen, en su comarca y en su localidad, a sacar adelante la economía que hace de esa zona una de las más prósperas de Extremadura. El señor Rafael Mateos debe tener muy claro cuáles son los deberes de los inmigrantes pero no tiene tan claro cuáles son sus derechos.
ara rematar, el alcalde asevera que para que no haya más problemas de esta índole se niega a ceder más terrenos de titularidad municipal a la Junta de Extremadura para la construcción de estas viviendas, con lo que niega, de antemano, el derecho que asiste a los habitantes de Navalmoral de disfrutar de una vivienda digna adjudicada mediante concurso público.